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domingo, 2 de diciembre de 2007

¿Ha sido este tu año?: Balance de los últimos 365 días de tu vida....


Durante el último mes del año, cuando terminan las clases en los colegios, en las universidades, se cierran los balances en las empresas y la gente comienza a hacer sus compras para las Fiestas, muchos se detienen a hacer un balance de lo que significó el año anterior para sus vidas. También hay quienes se proponen metas para el nuevo año. Mucha gente me pregunta si esto es bueno , la respuesta es SI! 
Esta es la pregunta que este mes -todos los años- comenzamos a hacernos cada uno de nosotros cuando se acerca la noche del 31 de Diciembre y nos disponemos a acabar un año con sus proyectos, frustraciones y logros. Es el momento en que evaluamos si un año ha sido bueno y productivo, o malo. Un buen balance siempre debe estar estar ligado a la realidad posible, a la realidad que uno vive.
Sobre todo en esta época del año, cuando el almanaque se muestra más flaco que nunca, los complejos vitamínicos se venden al por mayor y las ojeras trabajan horas extras. En un movimiento rápido, pero sigiloso, diciembre ha empezado a desfilar entre nosotros y eso, en vez de seducir, ha encrespado los bigotes y los maquillajes de más de uno. La visualización de un año que se acaba nos pone en guardia casi sin darnos cuenta, como si nuestro reloj interno nos avisara de que hay otro año más.

Mezcla de emociones
Sucede que el último mes del año no sólo acarrea un calor de otro mundo y la colorida invasión de luces, villancicos, adornos rojos y verdes. Diciembre es, más bien, sinónimo de una complicada mezcla de emociones, en la que se combinan la nostalgia por el tiempo que se despide, la ansiedad por el que llega, el cansancio por las actividades realizadas y la prisa por concretar las pendientes.
Generalmente, la apreciación de que el año tiene un inicio y un final provoca que se considere a diciembre como el tiempo límite en la consecución de las actividades educativas, laborales y profesionales, empresariales, emocionales, amorosas y cotidianas, entre otras.
Esta inevitable conciencia del fin de una etapa trae apareada otra acción propia de la época: el balance del fin de año. Es el momento en que evaluamos si un año ha sido bueno y productivo o malo e improductivo, deciamos antes.

Coherencia
La necesidad de un repaso por nuestra vida -repaso por cierto que hacemos todos consciente o inconscientemente- responde a la necesidad subjetiva de evaluar aciertos y errores. Ligado a una sincera autocrítica, el balance puede ayudar a la rectificación de algunos comportamientos y por eso, tiene importancia psicológica, social y familiar. Sin embargo, la experiencia muestra que muchas veces, cuando evaluamos el año, las promesas de cambio sustituyen mayoritariamente a lo que realmente se hace y tenemos la oportunidad de evaluarlo al año siguiente.La revisión de las cosas buenas y malas que han ocurrido durante el año que se va, provoca no solamente que las personas miren hacia atrás sino también que se propongan proyectos a concretar en el tiempo simbólico que se inicia. Sin embargo, eso puede resultar difícil teniendo en cuenta que la mezcla de emociones y cansancio domina a los sujetos durante esta época del año y que todo se percibe con una sensibilidad especial.
¿Existe alguna forma de hacer un buen balance?
Todo balance siempre es preparatorio de futuras acciones. No tendria sentido el balance si no nos proponemos cambiar con los resultados que tenemos. Por eso los resultados no han de confundirse con nuestros deseos. Lo que se estima como buen balance se refiere a si está claramente ligado a la realidad que vivimos, no sólo a los anhelos personales. Así será más posible abordar las nuevas metas. En tal sentido, es creíble que tiene mayor posibilidad de éxito la persona que guarda coherencia entre lo que piensa, dice y hace. Alguien que distingue el creer del querer. Aquellas personas que no parten de este análisis se crean una realidad ficticia que dificulta muchísimo su bienestar psicológico. Aquellas personas que crean una realidad artificial -fantástica muchas veces- sobre sus logros personales, laborales, económicos y/o afectivos tendrá mucho más lejana la felicidad futura. Es más seguir por ese camino puede llevarle a un trastorno. Así es que ojo con las fantasías sobre la vida. Una cosa son los sueños y otra muy distinta las realidades.Pero las personas reviven aquello que ya pasó y, sobre todo, lo que quedó sin realizar. Eso puede provocar un sentimiento de pérdida y, a veces, hasta de impotencia y de rabia.Pero hay que subrayar la necesidad de que, en el balance de fin de año, la persona se reconozca siempre como humana y de que no sea muy severa consigo misma. Generalmente, los adultos tienden a repasar sus fracasos con una actitud muy crítica, que no les es favorable. No ocurre lo mismo con los jóvenes, cuyos análisis se van al otro extremo, mucho más permisivos consigo mismo.
En vez de tomar una u otra postura, la persona debe reconocer sus fuerzas, capacidades y seguridades. ...Y más que nada, alumbrar su balance con la luz de la esperanza, que es la que en definitiva nos dará el empuje para formular los planes para el tiempo que viene.


¿Cómo dejar atrás los malos momentos y seguir adelante?
Los malos momentos son los efectos directos y diferidos de determinados acontecimientos. Se debe distinguir si somos portadores involuntarios de su conservación. Porque a veces, cuando creemos haberlos dejado, volvemos a encontrarlos adelante.

Detenerse a pensar y a mirarse a sí mismo es algo que muchas personas no están dispuestas a hacer, porque tienen temor.

Y es un extraordinario ejercicio. Pensar y abordar los pros y los contras, hacer una lista con ellos, viendo las ventajas y los inconvenientes de un cambio, sabiendo la importancia que le damos a cada una de las cosas que suceden si tomamos una decisión u otra, si avanzamos por un camino u otro. Si nos proponemos algo o no. Si nos dejamos llevar por las circunstancias de nuestra vida o introducimos algún cambio para mejorar o para cumplir un sueño.
No hacerlo a veces refleja un miedo -que es normal, adaptativo- pero que nos paraliza si no actuamos.

¿Cuál cree que es la mejor manera de plantear los proyectos futuros y los asuntos pendientes?

Cuando no consideramos si los proyectos efectivamente tienen una forma realista de llevarlos a cabo, tiene un asidero desde donde agarrarlos y después no los podemos realizar, es muy posible que lo percibamos como un fracaso personal. Así, sentiremos que vivimos fr acasando cuando en realidad existían grandes dificultades o directamente una imposibilidad de hacer la cosa que nos habiamos propuesto.
Es importante saber que no hay que forzar los proyectos con una exigencia formal de uan fecha determinada. Estos se priorizan naturalmente, de van dando por maduros.... No sirve de nada decir el 1 de Enero cambio de trabajo, saldré al extra
njero, tendré pareja, me divorciaré... Sólo aquellos que conlleven conflictos que inviten a su postergación permanente y sostenida para ponerlos en práctica son a los que hay que ponerles un límite, una vez madurados.... ya que de no hacerlo estaremos siempre con un conflicto permanente que nos nos dejará ser felices.Los temas pendientes son expresión directa de lo dependientes que somos. La posibilidad de concluir con ellos es, luego de una reflexión no eterna, decidir. Esto ofrece un alivio marcado y ayuda a comprender que las demoras residen en creer que los problemas se solucionan cuando en realidad se superan. No olvidemos que siempre tiene mayor posibilidad de éxito la persona que guarda coherencia entre lo que piensa, dice y hace.
Un ejemplo de balance y propósitos
El director de una fábrica de cerveza, por ejemplo, se había propuesto una meta en 2007 y pudo cumplirla: volver a cantar después de 23 años, y ofrecer un recital con el grupo que integró en aquella época. Era todo un desafío, porque ya había perdido contacto con los demás y algunos viven en otras provincias españolas.
“Uno vive poniendo excusas para dejar de hacer ciertas cosas y se escuda en las obligaciones, en la falta de tiempo. Hace un año me planteé qué es lo que yo quería hacer y tenía postegrado -recordó-. La música es algo que a uno le llena mucho la vida, pero yo la había dejado a un lado por completo. Reconocí que me estaba privando de disfrutar lo que me gustaba”.
A pesar de las dificultades, en marzo emprendió la tarea. Pudo retomar el contacto con sus colegas y les contagió el entusiasmo. En noviembre pasado se produjo el emotivo concierto “¿Para qué cantamos?”, que reunió en el escenario de su pueblo a todos y todas los que cantaban. Rindieron homenaje a un integrante fallecido y recibieron una calurosa acogida del público.
“Cambiar de actitud ante la vida no es dejar lo que tenemos, sino mirarlo con otros ojos. Al tiempo para realizar otros proyectos se le obtiene organizándonos mejor. Uno pierde mucho tiempo en cosas que no son importantes”, opinaba nuestro protagonista.

Balances y propósitos

Cuando un año se termina, uno puede reconocer qué logró o no de lo que se había propuesto. Aquello que pasó ya no se puede cambiar, de modo que la gran pregunta es: ¿Qué tengo para aprender? ¿Estoy dispuesto/a a aprender de lo que he vivido?

Esta época - ya lo hemo
s dicho- es propicia para hacer un balance. No desde una crítica destructiva o descalificadora de lo logrado, sino agradeciendo los logros y haciéndome responsable de lo que faltó. Aceptar, entender y perdonar. Si no puedo hacer eso, en vez de quedarme mirando para el futuro termino el año mirando para el pasado. Cuando vivimos la vida mirando para atrás nos pasan cosas distintas que cuando miramos para adelante.

Hay personas que cuando terminan el año salen corriendo de vacaciones para tratar de no parar la acción y no tener que detenerse a pensar. Y no paramos para no mirarnos, por miedo de que no nos guste aquello que veremos en nuestro análisis. O bien no confiamos en que lo podamos cambiar. Si miráramos con apertura, podríamos generar un estado de ánim
o que nos permitiera aprender.
Los expertos opinan con frecuencia que a menudo las personas no saben disfrutar de los logros. Es otro problema de personas que no se paran a analizar los logros obntenidos y saborearlos. Eso impide generar más entusiasmo. Uno crea la vida que quiere a partir de un estado de ánimo que tiene que ver con la ambición, con la pasión y las ganas de hacerlo. Si uno piensa que todo va a seguir igual y que no puede hacer mucho más, o si lo paraliza el miedo de perder lo que tiene, termina haciendo más de lo mismo.
Y la rutina y la desidia comenzarán a apoderarse de su vida. O bien adoptar una mortecina costumbre de "vivir por vivir".

Construir el futuro
Si uno vive la vida desde la celebración, es capaz de mirar los logros que obtuvo este año y sentirse satisfecho con lo que consiguió. A la hora de pensar en los proyectos para el año próximo, estará dispuesto a correr más riesgos y a jugar más grande. De una experiencia positiva se puede avanzar hacia otra también positiva.

Habitualmente construimos el mundo que queremos en función de modelos o de puntos de vista preestablecidos. Los puntos de vista o los modelos preestablecidos nos permiten construir, pero también nos limitan, nos encorsetan. Es necesario eliminar los rígidos prejuicios sobre la realidad. Si tengo la mirada de otros observadores puedo ampliar mi hacer con distintas posibilidades para las cuales yo estoy ciego. Compartir nuestros análisis y nuestras propuestas futuras también es un buen método. Si yo le presto mis ojos a alguien, va a poder mirar mucho más de lo que no veía...y viceversa. Es un buen método para hacernos reflexionar sobre nuestros postulados previos ante cualquier situación futura. No te encierres para interpretar...
Todo cambia con el tiempo en nuestra vida: lo que ayer pusimos en nuestro balance en la columna del haber puede cambiar hoy a la del debe (el ansiado nuevo trabajo ha podido acabar en un despido, el deseado enlace ha podido acabar en divorcio, por ejemplo). Y es que la vida de una persona siempre tiene tres columnas: lo que quiso ser (anhelos, sueños,´etc), lo que creyó ser (visión de ti mismo/a realista o fantástica) , y lo que finalmente es (la realidad....)
.

Esta contabilidad de triple entrada, este trabajo de construir o reconstruir nuestra vida –hacia atrás o hacia delante pues la construcción implica pasado y presente- no es algo de fin de año: debería ser algo de todo el año. Debería ser un proceso permanente de análisis de hacía donde vamos y de donde venimos. Si nos pasamos la vida mirando hacia otro lado, haciendo el “yo no fui arquitecto de mi propio destino, nada tengo que ver con lo que me pasa”, el balance será negativo. El destino está en nuestras manos, en buena medida, partiendo de nuestras posibilidades, capacidades y expectativas.


Tampoco sirve para nada pretender ignorar los momentos difíciles en la vida de cada uno en estos 365 días. Si perdimos a seres queridos, por ejemplo, esas pérdidas pasan a estar dentro de nosotros, no podemos intentar desecharlas. Es mejor incorporarlas como el necesario homenaje ofrecido a la memoria: de nuestros muertos, de nuestros viajeros, de nuestras enemistades (siempre amistades añoradas), de nuestra expareja. Es así como podemos continuar.
De ahí que estos tiempos del año pongan sensibles a muchos ¿Por qué no? No hay que negarse a esa sensibilidad. El peligro es negar todo balance y correr a consumir todo lo que se nos pone por delante en estos días de ofertas muy variadas. Ese consumo como terapia ahogará el balance de triple columna: de lo que soñamos ser, de lo que imaginamos que somos y de lo que somos en realidad. Es preciso saber que luego de entregarnos a ese consumo compulsivo seguramente estaremos más tristes aún.
Apostar al compromiso responsable con nuestros deseos, negarse insistentemente a la tentación de fracasar, reclamar la injerencia en el destino de los que nos rodean, permitirse la memoria inclaudicable de las pérdidas sufridas, será siempre el mejor final y aún mejor inicio de año. Por ahí no obtendremos “felices fiestas” sino acaso “realistas fiestas”, lo que será todo un logro, para mucha gente que de verdad no logra ver en estas fechas la felicidad. Vaya para ellos nuestro apoyo a través de estas páginas digitales. El 20... será ya un año distinto.
Cuéntanos en tus comentarios cual es tu balance del año que ha pasado y cuales son tus propósitos para el año siguiente , escríbelos, compártelos, y deja que los demás los comenten , te ayudará a conseguirlos....

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola me llamo Lola. Vivo en Málaga. Acabo de leer tu blog nuevamente. Me parece fantastico. Es para mi de una utilidad muy grande. Me sirve para centrar mi vida. Ya voy viendo la luz en muchas cosas gracias a tus consejos. Tengo 27 años y cada día que pasa necesito desde que me levanto ver tu blog y cuando esta actualizado lo leo de las primeras seguro. este capitulo ha supuesto para mi algo muy especial poorque me veo reflejada en él. Gracias y ánimo . Es un verdadero placer tenerte cmo Psicologo. Gracias por tu ayuda. Un beso

Anónimo dijo...

Soy una chica de Buenos Aires. Eres genial! sigue así. Tu blog es como la brújula que tienes puesta. me sumo a tus felicitaciones. Marta

Bruma dijo...

Dado que nadie se atreve a escribir su balance, te diré que el año "casi" pasado, ha sido el primero en que he hecho mi lista de objetivos, que he revisado hace un mes. Me quedan algunos por cumplir... pocos... otros los he desechado porque he cambiado de opinión (cosas triviales).
Los objetivos los tengo por categorias, para no desatender campos: personal, trabajo, hobbies...

Pronto empezaré a cerrar 07 y plantear nuevos objetivos, algunos de los cuales ya teno enfocados. De alguno me da algo de miedo, por suponer grandes cambios, pero eso es la vida!

Saludos, desde las brumas.

bruma.blogomundo.com

Anónimo dijo...

Antes de nada, me gusta tu blog, felicidades.

El balance de 2007 es, en general, positivo: no se han cumplido muchos de los planes que había realizado, por suerte (digo 'por suerte' porque al final ha resultado que eso era lo mejor, no porque sea masoca).

Aún no he hecho planes para el próximo año (procuro no hacer propósitos, esos nunca los cumplo) y no creo que los haga hasta el día 30 o 31. No tengo grandes ambiciones (o sea, sí las tengo, pero para esas necesito más de un año)))

No me enrollo más. Gracias por tu blog.

carmen dijo...

para mi el 2007 se ha convertido en el mejor año de mi vida, por conseguir todo aquello por lo que habia luchado por tanto tiempo, irme a vivir con mi pareja, y en el peor año de mi vida a la vez, pues ese cambio positivo en un principio me hizo ver que las cosas no eran como parecian y perdi todo por lo que tanto tiempo habia luchado. tube todo cuanto soñe en este año y lo perdi tambien.
Mis propositos para este nuevo año que empizan son superar esta ruptura que me esta ahogando cada dia, superar la depresion que me a causado y volver a tener ganas de vivir.
FELIZ AÑO A TODOS.
CARMEN, 25 AÑOS. andaluzaamena@hotmail.com os doy mi correo por si alguien desea contartar conmigo porque crea que me pueda dar animos o porque haya tenido una experiencia similar. BESOS

paiper dijo...

yo soy una chica de almeria, acabo de leer un poco de tu blog y me parece magnificamente impresionante, es muy bueno soy una depresiva cronica que ha pasado depresiones muy fuertes sin tratamiento y todo lo que yo he leido, de tus articuloss es la pura realidad, desde mi punto de vista claro
un abrazo y muchas gracias por aportar tus conocimientos a las demas personas del mundo, muchas gracias

cristina dijo...

Hola, me llamo Cristina, soy de Buenos Aires, Argentina (y no soy la presidente,..jaja)soy psicóloga
Al igual que los demás
, te felicito por el blog. Los temas , ademas de interesantes, son tratados con realidad y eso es maraviloso.
Soy Psicóloga y ademas de trabajar con pacientes he armado este año un espacio donde entre otras cosas, hacemos "Cafés Psicológicos" que son ni mas ni menos que encuentros donde hablamos de estos temas, tocando un tema diferente cada semana y con un debate posterior. Tus textos me sirven para complementar mi tarea, muchas gracias!
Respecto a mi balance de fin de año, puedo aportarte que ha sido un año muy intenso, con muchos cambios en especial en este nuevo emprndimiento , lo que incluyó un aprendizaje enorme, por las cosas que ocurrieron con la gente del proyecto, buenas y malas. Siguiendo tu consejo agradezco haberlas vivido, y lo segundo, es que espero compartilas con el grupo con quienes nos reuniremos el viernes 17 para tal fin.
Si quisieran ver mas, les paso la pagina web www.espacioolazabal.com.ar
Gracias por todo!
Y que tengamos un Muy buen Año Realista